Un caso real de SpeakUp®
Cómo denunciar comportamientos no éticos
Las preocupaciones de los empleados por su seguridad personal genera barreras a la hora de denunciar conductas inapropiadas. Esta organización va un paso más allá del anonimato para proteger a los empleados que denuncian.
Harald es administrativo en el departamento financiero de la división turca de una multinacional industrial. La sede central de la empresa está en Alemania. Harald lleva años trabajando en la compañía y se ha convertido en un experto en su línea de trabajo. Es capaz de reconocer las transacciones en tiempo récord, además de identificar las transacciones nuevas, habituales o diferentes. También se lleva bien con compañeros de otros departamentos que le informan de lo que se cuece en ellos.
Harald se dio cuenta un día de que, aunque algunas transacciones parecían normales, no se correspondían con la información que sus compañeros le habían contado. Tras un análisis más exhaustivo, Harald descubrió más incoherencias. Todas ellas apuntaban a ciertos individuos de las altas esferas de la organización. Cuando escuchó los comentarios de compañeros de otros departamentos sobre cómo estas personas habían cambiado sus hábitos de gasto, Harald pensó que tenía que informar de ello. Aun así, se mostraba un poco reacio debido a la sensibilidad de sus hallazgos y a una seria amenaza de represalias. Sin embargo, el hecho de poder informar de forma anónima directamente a la sede central le bastó para decidirse e informar de ello.
“El hecho de poder informar de forma anónima directamente a la sede central le bastó para decidirse”
En la sede central decidieron investigar el caso. Se tomó la máxima precaución para no señalar a ningún empleado local que pudiera estar involucrado. Tras mantener varias conversaciones con Harald a través del sistema SpeakUp, en la sede estaban cada vez más convencidos de la gravedad del caso y de que podría ser solo la punta del iceberg. Para gestionar un caso como este, la compañía necesitaba poder comunicarse con el empleado de forma anónima para obtener la información suficiente que le permitiera justificar este tipo de investigación. Aquí es donde el sistema SpeakUp de People Intouch demostró todo su potencial. Se envió a un equipo de auditores internos a Turquía para que investigaran el caso. La programación de la auditoría interna se modificó para que pareciera una auditoría normal. El descubrimiento de los primeros hechos incriminatorios dieron pie a numerosas investigaciones más exhaustivas.
Más adelante, la sede central informó a Harald de que el equipo de auditores había recopilado pruebas suficientes y de que eliminarían de sus registros cualquier referencia a que el caso había surgido de la denuncia de un empleado.
“Se eliminó del registro cualquier referencia a que el caso había surgido de la denuncia de un empleado”
Esta es la máxima protección para cualquier denunciante. Harald mantuvo su anonimato en todo momento y, además, se eliminó cualquier referencia a que un denunciante estuvo involucrado en el caso. En nuestra opinión, esta compañía entendió a la perfección en qué consiste la denuncia de conductas inapropiadas: en solucionar y corregir el problema en vez de centrarse en el denunciante.